La Cuadratura del Círculo
Ya sabemos el programa económico
con el que Le Pen se presenta a las elecciones francesas y al echar un vistazo
rápido, uno se encuentra con la sensación de que ya ha leído algo parecido, o
que ha escuchado el mismo discurso al asomarse por las cadenas 4ª y 6ª de
nuestra parrilla televisiva. Cualquiera podría pensar que Pablo Iglesias y
Marine Le Pen están en dos extremos enfrentados del espectro político, pero eso
sería simplificar en exceso y caer en las trampas tendidas por estos mismos
partidos, enfocadas más en pequeños matices que en la significatividad global.
Las propuestas económicas las
podríamos encontrar algo trilladas en España: intervencionismo económico,
salido del Euro, fin de la austeridad y mayor gasto público, nacionalizaciones…
por si fuera poco, se han puesto de acuerdo en señalar a sus enemigos,
conformados en una especie de Triple Entente: los ricos y sus empresas, el BCE,
la UE y la austeridad, personificada en la figura de Ángela Merkel. Tan
compenetrados están, que incluso se puede escuchar hablar a Le Pen de la casta
dirigente que gobierna a la sociedad, indiferente y alejada del verdadero
pueblo. ¿Dónde habremos oído nosotros eso?
La propuesta más mediática del FN
es la salida del euro. Nada de qué extrañarse. El FN ya votó el año pasado
junto a la Liga Norte, 5 Estrellas, Podemos y Syriza una resolución para
disolver “ordenadamente” el Euro. Para echarse a reír. Todo un oxímoron,
semejante a los que justifican su voto a estos partidos por su “fascismo
amable” o “comunismo democrático”.
Si hay algo que une a estos no
tan nuevos partidos es su lucha contra la austeridad y el apoyo a un mayor
gasto público, ya de por sí altísimo: “El
modelo ultraliberal del Gobierno y el Partido Socialista nos pone en la ruta de
la servidumbre ante los mercados. Evitaremos que nuestro país sea esclavo de la
deuda, porque esto sería un suicidio económico y social”. Una vuelta a la
Banca Pública, a las Cajas de Ahorro. Estos partidos piden así “rearmarse ante una globalización desatada
que nos ha sometido a la política neoliberal de Alemania. Exigimos una
renegociación de los tratados de libre comercio que ponga fin al dogma de la
libre competencia que en realidad es la ley de la jungla”.
Todas estas propuestas tienen un
mismo fin: poder gastar más. Creen que el problema de la crisis es la
austeridad y que para remediarlo hay que volver a las políticas de deuda de
2007. Sí, esas que nos llevaron a la crisis. Por eso tanto Podemos como el FN
proponen derogar las vigentes reformas laborales. Defienden recortes en gastos
políticos o privilegios, pero muchas más son las partidas que proponen
aumentar, especialmente a eso que se esfuerzan en llamar “gasto social”, que
nadie sabe qué engloba exactamente.
Tampoco dicen quién pagará este
desenfreno. Los programas especifican bastante bien el gasto, pero no suele
ocurrir lo mismo con los ingresos, donde tanto Podemos como el FN coinciden en
no decir demasiado. Se piden tasas a las transacciones financieras, a las
rentas de capital, IVA de lujo, aumentar los tipos de impuestos progresivos con
incrementos de hasta el 80% a las clases más altas… como un medio para
conseguir cuadrar las cuentas, la lucha contra el fraude fiscal se convierte en
un dogma multiusos. Cualquier partida presupuestaria se pagará con lo que se
saque de lo que los ricos esconden en paraísos fiscales, una hucha mágica donde
nunca dejará de brotar dinero.
De forma resumida, ambos partidos
abogan por la salida de la UE y el euro, quieren hacer del Estado una maquinara
aún más grande, buscan blindar los derechos sociales a costa de los
individuales, coinciden en que el neoliberalismo es el germen de todos nuestros
problemas, y piden recuperar la soberanía nacional (o popular) raptada por la
oligarquía de la UE.
Todos estos programas se
fundamentan en la base de que el mundo está perdidamente equivocado y que 2 más
2 no son 4, sino 22. Que la razón por la que la economía intervencionista no
funciona es porque no está lo suficientemente intervenida y que es necesario
que la burocracia estatal lo solucione. Y una vez que todo fracase, como
siempre, les echaremos la culpa a los empresarios por no tener productos que
vender, a los inversores por no aceptar papeles sin valor y al neoliberalismo
imperante por su injerencia. A todos menos al que propugnaba que 2 y 2 suman 22.
Las citas (en negrita), por si
alguno de los que lean esto se siente cómodos, están sacadas de las 144
propuestas del Frente Nacional para las elecciones francesas.