Hacia la Izquierda y más Allá
Con la victoria del frente Pablista contra el Errejonista en
Madrid, Pablo Iglesias cada vez se va afianzando más en su liderazgo y con él,
la vuelta al enfrentamiento, el guerracivilismo y el odio que lo dieron a
conocer y que le auparon hasta donde ahora está. Se avecina el fin de la
transversalidad y comienza una nueva estrategia que lo llevará a definirse y a
ocupar el espacio hasta ahora reservado a IU.
Los primeros efectos se empiezan ya a notar. Como suele ser
normal en las formaciones que se sustentan sobre esa ideología, las ideas,
medidas y acuerdos se dejan de lado para rellenar todo el espacio televisivo de
gestos y gritos. Se acabó la época en que la formación morada abría los
telediarios por lo sorpresivo de sus nuevas ideas de Gobierno.
La nueva política de gestos radicales y tontería se pudo
observar durante la apertura solemne de la legislatura ante el Rey. No aplaudir
al Rey, no estar presente en el Desfile y el himno… suerte que todas estas
necedades quedan en nada ante la solemnidad y el buen hacer de Su Majestad,
quedando como niños maleducados después del enorme discurso del Rey. Discurso
que no gusto a Iglesias, que llegó a criticar al Rey por mostrarse poco neutral
al alabar éste los esfuerzos que algunos partidos habían tenido que hacer para
conseguir poner en marcha, de una vez, la legislatura. Es normal que todos
aquellos incrustados en el mensaje del odio y el enfrentamiento vean al demonio
en cualquier persona que pida respeto, acuerdo y diálogo. Tres conceptos
intrínsecamente opuestos a la formación morada.
No faltó la banderola republicana (como amante de la
historia no puedo más que notar la ironía de que sea un comunista su portador)
y el tonto de la camiseta reivindicativa, con un mensaje como “Yo no voté a ningún Rey por eso amo a
Castro”, o algo así.
Sin embargo, toda lo anterior empequeñece ante la nueva
carnaza encontrada por Podemos: lanzarse como carroñeros ante los despojos de
los muertos para conseguir sacar algún rédito político. El último caso, la
triste muerte de una anciana al quemarse su vivienda debido al uso de unas
velas para alumbrarse tras habérsele cortado la electricidad. Allí fueron las
hordas podemitas comandadas por el Comandante Iglesias para lanzar su mensaje y
definir claramente a la gente. Por un lado ellos, los malos, los enemigos, por
otro lado nosotros, los buenos, la gente.
Es curioso observar que ninguna palabra de su discurso
hiciera referencia a los familiares e hijos de la pobre víctima, capaces de
dejarla en tales condiciones infrahumanas. Tampoco se dijo nada de la
inutilidad de los servicios sociales del Ayuntamiento, dirigido por los
amiguetes de Iglesias, que tras dos años a cargo de la anciana parece que
fueron incapaces de observar que llevaba meses sin luz y notificarle a la
empresa la situación de la persona. Naturalmente es más fácil buscar enemigos
que reconocer errores propios. Confabulación judeo-masónica contra Podemos
apoyada por la Máquina del Fango.
A pesar de todo, en un partido que promueve el gusto por el
enfrentamiento y ensalza el alma cainita de los españoles, era normal que
pronto empezaran los problemas, sobre todo si no ganan. El principal de todos
sigue siendo el que enfrenta a Pablistas contra Errejonistas, pero cada vez
empiezan a abrirse más frentes. El último ha sido el de Andalucía, que reclama
la independencia de la formación y conformarse como otra Marea más. Se suma
este lío al que ya mantiene la formación en Galicia, Aragón, Cataluña y
Baleares. Y cabe esperar mayores problemas.
Donde hay personas, hay corrupción. Ya veremos cómo esta
afecta a la formación morada y, más importante, como solventa ésta el problema.