El Nuevo Libro Rojo Educativo

 


"Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñes"

Ortega y Gasset.

Los asuntos relacionados con la enseñanza apenas despiertan interés en la opinión pública más allá de polémicas concretas como el maltrato del castellano o la religión. Pasados estos baches, las leyes educativas quedan definitivamente relegadas a las aulas.

Lo mismo ocurrirá con esta nuevo Decreto de Educación, uno de los proyectos estrella del actual Gobierno de izquierdas que supondrá el culmen del trabajo realizado por nuestra derecha española. Al menos esa derecha que busca abanderar Feijoo, más preocupada por bajar impuestos que por defender su uso justo, o de proteger a la concertada y su autonomía que de articular un auténtico sistema educativo nacional ya diluido en criterios, curriculums e inspecciones al servicio de cada taifa autonómica.

Sin embargo, al margen de la polémica en torno a la filosofía, la demolición estructural que llega es de mayor calado. La reforma no solo apuntala muchos de los grandes males de las leyes anteriores, sino que introduce nuevos y ni siquiera ofrece soluciones realistas a los problemas que pretende resolver. Y el final de la calificación del 1 al 10, transformar los suspensos en “No conseguido” (a punto han estado de ser, y ya llegará, “En proceso de logro”) o la conversión de la repetición en algo excepcional suponen una muestra más de lo perniciosamente estética que es la nueva izquierda.

Resulta difícil ver como estas medidas podrán ayudar a que España frene el progresivo deterioro de nuestra enseñanza en todos los rankings globales, como el Word Economic Forum(puesto 67, por detrás de Pakistán, Azerbaiyán, Costa Rica o Rusia) o los conocidos informes “PISA” (cada vez más alejados de la media OCDE). Pero como lo único importante es lograr la tan ansiada, y lejana (9% vs 1,9%), convergencia europea en fracaso escolar, ¿por qué no eliminar directamente la opción de repetir en lugar de reflexionar sobre las condiciones que empujan a ello?  

Esa tradicional tara de la izquierda, por la que la excelencia y el talento deben sacrificarse en el altar de la igualdad. La mejor receta para vaciar unas aulas públicas devaluadas que padecerán aquellos incapaces de huir a privadas y concertadas. Como siempre, las clases humildes serán las más perjudicadas por las nuevas bondades del Gobierno de coalición.

También serán las que sufrirán el nuevo catecismo ideológico del Gobierno. La sociedad líquida que denunciaba Bauman se derrama por todos los sumideros, con los actuales “ismos” convertidos en negocios políticos que contaminan lo que tocan. Y aquí el feminismo se ha convertido en una de las mayores élites extractivas de nuestro tiempo, lo que hacía difícil que siguiese obviando a las escuelas.

Lejos de la neutralidad que debería ostentar cualquier plan educativo, el nuevo curriculum elimina contenidos de forma generalizada para plasmar los dogmas de la nueva “religión”, tratando de convertir las aulas en auténticas “iglesias laicas” para moldear a su antojo a las nuevas generaciones. Una lobotomización intelectual masiva que cambia las enseñanzas Nacionalcatólicas de nuestros abuelos por la esperpéntica Teoría de Género. Una ingeniería social monocolor que hace a los propios docentes guardianes, no de banderas y crucifijos, sino de los machismos incipientes de sus pupilos.

El Real Decreto 217/2022 detalla lo que aprenderán los alumnos que, a sus 12 años, dan comienzo a una etapa crucial para su maduración intelectual y formación cultural. Por eso resulta alarmante que se dejen de lado los objetivos estrictamente educativos (expresarse con corrección y fluidez, hábitos de lectura y estudio…) para ensalzar otros como “la ciudadanía democrática”, “la madurez afectivo-sexual”, “las desigualdades existentes”, o “el eco-feminismo”.

Una progresista voladura de la educación española que elimina el aprendizaje de la inflación, el terrorismo de ETA o la Regla de 3 para introducir las “semejanzas y diferencias de los animales como seres sintientes con los seres vivos no sintientes”, “los peligros del reguetón” o un lenguaje inclusivo orwelliano en una asignatura de Lengua Española que buscará poner “sus prácticas comunicativas al servicio de la convivencia democrática, la resolución dialogada de los conflictos y la igualdad de derechos de todas las personas, rechazando los usos discriminatorios de la lengua, así como los abusos de poder a través de la palabra y de otros códigos no verbales, para favorecer un uso no solo eficaz sino también ético del lenguaje”. Y no se trata de un caso aislado:

En Matemáticas:

"Las competencias específicas, los criterios de evaluación y los saberes básicos están diseñados para facilitar el desarrollo de unas matemáticas inclusivas que permitan el planteamiento de tareas individuales o colectivas"

"El sentido socioafectivo integra conocimientos, destrezas y actitudes para entender y manejar las emociones, establecer y alcanzar metas"

En Lengua Extranjera (Inglés):

"Estrategias básicas para entender y apreciar la diversidad lingüística, cultural y arista, atendiendo a valores ecosociales y democráticos"

En Música:

"La incorporación de la perspectiva de género en este análisis (de obras representativas) permitirá que el alumnado entienda la imagen y el papel de la mujer en las obras estudiadas, favoreciendo un acercamiento que ayude a identificar los mitos, los estereotipos y los roles de género transmitidos a través de la música y la danza."

En Biología y Geología:

"diferenciación entre sexo y sexualidad", "valoración de la importancia del respeto hacia la libertad sexual de las personas", y "dudas" sobre "temas afectivo-sexuales, de forma respetuosa y responsable, evaluando ideas preconcebidas mediante el uso de fuentes de información adecuadas"

En Física y Química:

"Estrategias de interpretación y producción de información científica utilizando diferentes formatos y diferentes medios: desarrollo del criterio propio basado en lo que el pensamiento científico aporta a la mejora de la sociedad para hacerla más justa, equitativa e igualitaria."

En Ciencias Sociales:

“Diversidad social, multiculturalidad e interculturalidad. El respeto por las minorías etnoculturales. La crítica al eurocentrismo.”

“El logro de una efectiva igualdad de género. Manifestaciones y conductas no sexistas. El reconocimiento de los derechos LGTBQ+.”

La emergencia climática y los problemas ecosociales. La conciencia ambiental. Compromiso y acción ante los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los efectos de la globalización en las sociedades actuales.”

En Educación Física:

"Identificación y rechazo de conductas contrarias a la convivencia en situaciones motrices (comportamientos violentos, discriminación por cuestiones de género, competencia motriz, actitudes xenófobas, racistas, LGTBIfóbicas o sexistas). Asertividad y cuidado."

En Valores Cívicos (antigua Filosofía):

"Diversos planteamientos éticos, científicos y políticos en torno a los problemas ecosociales. La ética ambiental. La ética de los cuidados y el ecofeminismo. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El decrecimiento. La economía circular",

"El compromiso activo con la protección de los animales y el medio ambiente. Los derechos de los animales y de la naturaleza. La perspectiva biocéntrica"

"Estilos de vida sostenible" y "la prevención de los residuos y la gestión sostenible de los recursos. La movilidad segura, saludable y sostenible. El consumo responsable. Alimentación y soberanía alimentaria. Comunidades resilientes y en transición"

Sin embargo, es en Geografía e Historia donde el proselitismo ideológico cobra su mayor fuerza. En su búsqueda de quebrar la genealogía nacional, borrar el pasado y constituir un nuevo marco acorde a sus intereses, no solo fulminan todas las crónicas anteriores a 1812 en Bachillerato, sino que incluso llegan a eliminar la enseñanza cronológica de la Historia.

Ya es grave que desaparezca en una nación como la nuestra la enseñanza de la conquista musulmana de la península, la organización política de las Coronas de Castilla, Aragón y Navarra (y la no existencia de naciones catalanas y vascas independientes), los Reyes Católicos, el descubrimiento de América, la invención de la bandera española, el Siglo de Oro o la Ilustración en España, pero sin la cronología, cualquier aprendizaje se torna pesadilla.

Ya escribía Aristóteles que para recordar necesitamos un punto de partidas e hitos que activen una secuencia, un proceso. Ese método también es vital conforme envejecemos para nuestra propia vida, a la hora de darle sentido y recuerdos. Ellos lo saben, y no es casualidad, por tanto, que en su historia deconstruida solo se mantenga un periodo estudiado de forma cronológica: la II República, la Guerra Civil y el Franquismo. Una etapa que, como no podía ser de otro modo, únicamente incide en los procesos democráticos “sociales”, obviando los procesos antidemocráticos y revolucionarios de cierto espectro ideológico.

El resto de contenidos quedan distribuidos en tres bloques muy explícitos: “sociedades en el tiempo”, “retos del mundo actual” y “compromiso cívico”, relegando el temario histórico a una tercera parte que, para más inri, el libro Rojo de Mao lo impartirá en cuestiones temáticas tan imprescindibles como:

“Competencia y conflicto por los recursos y el territorio. Mercados regionales, políticas comerciales y movimientos migratorios. Tensiones internacionales, choques y alianzas entre civilizaciones.”

“Concentración y distribución de la riqueza. Formas y modos de percibir y representar la desigualdad. Líneas de acción para un reparto justo. La cuestión del mínimo vital.”

“Igualdad. Situaciones discriminatorias de las niñas y de las mujeres en el mundo. Roles de género y su manifestación en todos los ámbitos de la sociedad y la cultura.”

Objetivos de Desarrollo Sostenible. La visión de los dilemas del mundo actual, punto de partida para el pensamiento crítico y el desarrollo de juicios propios.”

"Las personas invisibilizadas de la historia: mujeres, esclavos y extranjeros. Marginación, segregación, control y sumisión en la historia de la humanidad. Personajes femeninos en la historia. La resistencia a la opresión."

Banderas de la actual izquierda que tienen como objetivo declarado por Podemos “enseñar y contar lo que sucedió para frenar las actitudes predemocráticas que estamos viendo en la derecha actual. Con estos precedentes, tal vez deberíamos dar gracias de que no hayan incluido bloques como “¿Por qué las derechas son el mal del mundo?” o “La izquierda o como llegar al Paraíso en la Tierra”.

No todo está perdido. Gracias a la libertad de cátedra, muchos serán los alumnos que se librarán de los efectos más nocivos de este nuevo curso. Pero todos aquellos profesores que busquen implantar su sectarismo en las aulas en debates sociales que, ni mucho menos, están ya resueltos, a partir de ahora tendrán detrás un plan educativo que los ampare en todo momento.

¿Aprender? Ya aprenderá quien pueda. Siempre ha habido clases para quien podía pagarlas. 

A.C.G.


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